EFC Pero las mujeres siempre están pensando que los hombres advienan lo que ellas quieren.
JF ¡Ah, claro! ¡No sabemos pedir! ¡Estoy totalmente de acuerdo! Y nos sentimos terriblemente desilusionadas cuando no adivinan. Tienes toda la razón, pusiste el dedo en la llaga, las mujeres no sabemos pedir, ni sabemos decir no, entonces sentimos que la pareja nos agrede continuamente, porque no adivinó lo que queríamos.
EFC ¿Por qué estudiaste astronomía?
JF Decidí esta ciencia porque estuve en un colegio francés, -me gusta mucho la cocina francesa-, y siempre saqué cero en francés y diez en matemáticas, así que yo sabía que iba a ser científica desde chiquita, pero también quería ser cirquera y mamá de doce hijos. Estudié Física, porque mi hermana la mayor, que era como la mamá, -nuestra mamá se murió cuando éramos chiquitas-, decía que yo era tonta y que mejor estudiara algo más aplicado. Después, de casualidad vi un anuncio en la Facultad de Ciencias que decía que existía la carrera de astrónomo y entonces, me metí a las materias optativas de esto y me enamoré de la Astronomía.
EFC ¿Qué te gusta hacer en tus ratos libres? ¿Cómo disfrutas la vida?
JF Mi pasión es la danza clásica y mi máximo logro en todos estos años, -sesenta y tres que llevo de vida-, es que este año me pidieron saliera de extra en el ballet del Cascanueces, salí de abuelita y bueno, ha sido lo máximo que me ha pasado.
Cuando doy conferencias, siempre llevo los zapatos de ballet para explicar algún fenómeno físico y me encanta. Sé que ya muy pronto voy a tener que dejar la danza, porque me lesiono a cada rato por brincar como chapulín y querer levantar las piernas hasta no sé donde, entonces yo creo que tomaré danzas más sosegadas. Me gusta además la música… éste fue el Año Internacional de la Astronomía, y mandé a hacer un mambo en honor de Galileo, que se llama “Y sin embargo se mueve” y he ido por el país con mis mamberas, bailando mambo y ha sido muy divertido. También me gusta leer, me encanta tener la pila de novelas e irme acabando una tras otra. Me gusta pensar, a veces se me pasa la mano y luego ya no puedo dormir, pero sí es un arte placentero el aprender a pensar. |