Yo creo que las jóvenes ahora pueden tener un trabajo fantástico fuera de casa, pero siguen teniendo el trabajo del hogar, siguen ocupándose mayoritariamente de los niños y creo que esto ha puesto muchísima presión sobre de ellas. Mi idea al respecto ha cambiado. Ahora el 21% de los hogares mexicanos están liderados por mujeres solas, así es que la presión es brutal. El experimento de la revolución femenina no fue tan satisfactorio en todos los aspectos… ahora el concepto de familia ha cambiado mucho, hay niños que tienen dieciséis abuelitos y niños que viven con sólo una mamá.
EFC Ayer estuve en una comida en donde las mujeres estaban sentadas y los hombres estábamos alrededor del asador ¿tú has notado eso?
JF Pues no, todavía no llego a esa perfección. Pero sí he ido a casas donde las mujeres están hincadas moliendo con el metate, los chiles y el maíz, y están todas en la cocina trabajando y primero comen los señores, después los niños y, al final, las mujeres. Eso siempre me duele muchísimo. Pero después me doy cuenta que es un prejuicio absurdo, porque las mujeres están felices en la cocina echando chisme, les gusta atender bien a sus hombres, les encanta atender a sus niños y la parte dramática a veces puede ser una idea mía.
Aunque sí he visto de pronto hombres en el súper, no sólo con cosas de comida sino para la casa. Y cuando los felicito se ponen todos derechitos y orgullosos.
EFC Esos nuevos roles, esos cambios, ¿tú crees que han generado un cambio también en el amor?
JF Es difícil tu pregunta, porque el amor se empezó a estudiar muy recientemente. Los fisiólogos, por ejemplo, cuando no había mujeres en este campo, nunca habían estudiado el amor y hasta hace muy poco se ha empezado a entender de qué se trata. Me estoy refiriendo al amor del enamoramiento enloquecido, que se asemeja mucho a tomar una droga donde sientes que no puedes vivir sin el otro, que necesitas todo el tiempo estar con la otra persona.
Hasta donde entiendo, ese enamoramiento tiene que ver con la época en que éramos cazadores-recolectores, donde había muy pocos seres humanos, y los hombres tenían que ir cambiando de núcleo de población para garantizar la diversidad biológica. Entonces el tiempo del enamoramiento sólo duraba, y sigue durando, nada más cuatro años en promedio.
Después, el amor de una pareja se puede transformar en amistad, compañerismo, y ya no esta cosa que si no ves al otro sientes que te mueres. Yo creo que si mi hipótesis es correcta, antes, cuando éramos cazadores-recolectores, el hombre fecundaba a la hembra, estaba con ella durante el embarazo y la lactancia, y cuando
el bebé caminaba, se iba. Yo me temo que así fue la manera de vivir de los humanos durante 120 mil años, y no sé si eso haya podido cambiar tan rápidamente; considero que la intención de entender qué es el amor está, así como la intención de formar otras estructuras familiares, pero creo que esta parte del enamoramiento
no ha cambiado.
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