La propuesta: in anuncio en el exterior y escondido en el primer piso de una casona de estilo californiano, arquitectura típica de la colonia Polanco, se encuentra este sitio con una atmósfera que seduce al instante, mientras que la comida es de antología.
El ambiente: El lugar cuenta con una terraza interior y un salón principal, ambos con un mobiliario y una decoración moderna, pero con aires cálidos, que evocan un estilo retro afrancesado chic. El azul y el gris reinan en la gama de colores sobre los muros y la tapicería, y detalles como lámparas en forma de globos aerostáticos complementan la personalidad del lugar. El ambiente es jovial, grupos de amigos y parejas se reúnen para mezclar la plática con la selección musical, como para pedir el playlist para llevar.
El menú: La cocina de Casa Anís se realza por la calidad de la materia prima con la que se confecciona su menú internacional. Cuenta con una amplia selección de entradas, desde croquetas de jamón serrano ($98) o tártara de atún ($198), ambos frescos y ligeros, hasta foie gras con compota de higo ($340). Para un segundo tiempo se puede elegir entre ensaladas, pastas y arroces, o una reconfortante crema de jitomate confitado ($117). Una buena opción para plato fuerte es el dorado meuniere ($220) en una ligera salsa de mantequilla con guarnición de ejotes tiernos, habas y alcaparras. Otro plato fuerte recomendable es el corte de carne nueva york caramelizado ($420).
El postre: Para una experiencia redonda se puede optar por la pavlova de frutos rojos ($125), crujiente y cremosa a la vez; o bien, unas malasadas ($70) acompañadas de salsa inglesa y helado artesanal de vainilla.
Las bebidas: El martini de manzana ($140) puede ser un buen acompañante para comenzar la plática. La carta de vinos es diversa, con una amplia selección de etiquetas nacionales y extranjeras; de las opciones por copeo un par de vinos mexicanos recomendables son Boceto ($145) o Jardín Secreto ($125).
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