suscripciones | ventas | contacto
 
mp24 mp23
mp3 mp22
mp4 mp21
mp5 mp20
mp6 mp19
mp7 mp18
mp8 mp17
mp9 mp16
mp10 mp15
mp11 mp14
mp1 mp13
mp2 mp12
 
 
 
spacer
 
   
 
     
                     
  REVIEW
 
 
Lamm
 

La estética del contraste

Por Ana Saldaña

Alas 9.30 la Colonia Roma se está levantando. El bazar de arte y antigüedades que se instala cada fin de semana en el camellón de la avenida Álvaro Obregón apenas da los primeros síntomas de vida. Al recorrer la avenida me imagino la ciudad de México en pleno esplendor Porfiriano. La belleza del Centro de Cultura Casa Lamm ubicado dentro de una casona terminada de construir en 1911 es innegable: con su fachada pintada de agradables tonalidades rosadas, los ventanales con antiguos marcos blancos, la imponente entrada y los agradables espacios verdes que la rodean. Abiertas de par en par, las clásicas rejas negras invitan a entrar. El valet parkingrápidamente recibe mi automóvil sin ninguna complicación.Este lugar es perfecto para desayunar en un día soleado e ideal para festejar a mamá. Se antoja sentarse en la moderna y minima- lista terraza del restaurante fusionada tan expertamente por el arquitecto Pablo Serrano a la antigua y elegante construcción creada por Lewis Lamm, uno de los desarrolladores de la Colonia Roma. Al entrar al restaurante me recibe una sonriente recepcionista y me dice que úni- camente tienen disponibles algunas mesas en su pequeña cafetería. Pasan unos 20 minutos cuando finalmente me asignan una mesa.

Entro por la agradable terraza. Los pisos de madera cálidos contrastan con los grandes espacios creados por sus techos altos y ventanas de doble altura que se encuentran totalmente abiertas.El comedor está distribuido en terrazas con una ambientación tipo lounge, donde pequeñas mesas combinan con un largo boothde tela con pachones cojines y sillas de madera. Subo por las escaleras hasta llegar a la pequeña cafetería, la cual se encuentra en la parte antigua de la casa.El techo está pintado de blanco y decorado con filigrana dorada, y contrasta con lo informal de los comensales.

Al observar con cuidado el lugar veo que le falta man- tenimiento al mobiliario, aunque los espacios, arquitectónicamente hablando, son espectaculares. Me siento junto con mi acompañante en una pequeñísima mesa. El mesero inmediatamente nos ofrece algo de beber. Pedimos un jugo de guayaba con naranja ($38),otro de zanahoria ($32) y dos expresos ($32). Al estudiar mi entorno admiro que,a pesar de haber comensales de ambos sexos, dominan en el comedor mujeres de variadas edades.

 

 
 
  data

Casa Lamm
Álvaro Obregón 99,Roma Norte
5514 8501 al 04