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  REVIEW
 
 
Landó
 

Como en los viejos tiempos

Por Alejandro Zárate
Fotos Fernando Gómez

Nueve años y tres aperturas, la más reciente a cargo del talentoso y multifacético chef Edgar Núñez, marcan la historia de Landó. Siempre bueno, siempre ideal para la reunión de negocios, la copa con amigos y, por supuesto, garantía de excelente comida.
Pareciera como si el tiempo no hubiera pasado por aquí. A pesar de permanecer cerrado por casi un año, la gente volvió como si nada. El local está casi idéntico y es sólo en la carta donde se siente la firme y elegante mano del nuevo chef.
A primera vista, está la barra y el diminuto pero acogedor espacio de estilo muy neoyorquino, mezcla de oyster bar y american-french bistrot. En la parte superior hay privados hasta para 40 personas, ideales para encuentros en grupo que requieren cierta privacidad.
Destaca el servicio, la calidad de los productos y, desde luego, los altos precios en donde el cheque promedio es de mil pesos. Fácilmente se concluye que, desde la entrada hasta el postre, todo vale la pena... y más vale ir en grupos de cuatro para probar varios platillos y compartir, al menos, un postre con el que cerrar la comilona. La carta es corta y bien enfocada en platillos que a todos agradan.
De inicio y por considerables $310, el comensal recibirá un plato con seis manitas de cangrejo moro cocinadas al carbón. La suave carne se desintegra en el paladar y resulta muy entretenido partir a punta de pinzas la roja y dura coraza. Aunque se acompaña con mayonesa y salsa mil islas, aderezar este manjar raya en el crimen; con tan sólo unas cuantas gotas de limón, el sabor es espectacular.

Por supuesto, los que saben no perdonan una fina rodaja de foie gras sellado (otros $315). La suculenta escalopa de 90gr pasa por un toque de parrilla y se acompaña con un gastrique de moras; la fina vinagreta agridulce y templada sobre el pan de uva pasa blanca hace que los ojos se cierren y el aire se vuelva nube.
Es imposible visitar Landó y no probar el Prime Rib ($335), platillo clásico insignia de la casa que se cocina por 4 horas a 55 grados. La costra es de mostaza y especias, y se utiliza exclusivamente carne importada calidad Sterling Silver, poseedora de un envidiable marmoteado de grasa que le da suavidad y todo el sabor. El caldillo que lo acompaña apenas es necesario. Por si fuera poco, el puré lleva un toque de trufa terminado con echalotes fritos.
La opción ligera es el atún con costra Cajún ($190), mezcla de varios chiles y especias al estilo Louisiana, donde destaca el pimentón y el crush pepper. Se adereza con una reducción de salsa teriyaki, con la que hay que tener mano ligera para no opacar el delicado sabor del pescado.
Si todavía queda algo de espacio, el cheese cake ($75) es suficiente para cuatro tenedores. La pasta es suave, fresca, consistente y con una costra notablemente gruesa, como para balancear texturas. De esta manera, el joven chef Edgar Núñez continúa desarrollando una sólida carrera, ahora en Landó, su tercer proyecto, tras probar su diestro sartén en Sud 77 así como en Ivoire.

 
  Data
Landó
Emilio Castelar 121-J
Col. Polanco Chapultepec
Tel. 5282-3052