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  VIAJES
 
 

Matices sureños

 
 

Mil culturas, mil sabores y sonidos se concentran en un solo lugar, Louisiana, el estado Cajún que ofrece un abanico de posibilidades para el viajero que quiere disfrutar de buena gastronomía, música y tradiciones.

Texto:Angélica Hernández
Fotos:Fernando Gómez Carbajal
 

Haciendo frontera en el oeste con el estado de Texas, en el norte con Arkansas, en el este con el río Mississipi, y al sur con el Golfo de México, ubicado en la región meridional se encuentra Louisiana, el único estado dividido por parroquias, que equivalen a condados, todas con una herencia multicultural y multilingüe influenciadas por culturas francesas, españolas, africanas y criollas: Lafayette, Baton Rouge, Shreveport, Gonzales, Nueva Orleans, son todas las caras de este rico estado.
Con grandes expectativas de viajar de nuevo al sur de Estados Unidos, y después de 4 horas 50 minutos de vuelo, haciendo escala en Houston, llegamos al aeropuerto Louis Armstrong de la ciudad de Nueva Orleáns. Desde nuestra llegada los ritmos de jazz se apoderaron de todos nuestros sentidos, mismos que invitaban a recorrer años de historia en este fascinante estado.
A través de plantíos de caña de azúcar, paisajes sureños, arquitectura francesa y el mismísimo río Mississipi viajamos a Lafayette, el corazón de la Louisiana francesa. Tanto en su cultura, como en su gastronomía, esta ciudad se muestra como un pequeño rincón de toques franceses y criollos. Realmente es un estado con miles de escenarios por ofrecer. Tiene varios lugares para ir a comer las famosas acamayas hervidas; como en el Randol´s Dance Hall, uno de los lugares más representativos de la cultura cajún, con productos frescos traídos del Golfo de México. Y si fuera poco todo esto acompañado de grupo en vivo, donde los locatarios se reúnen para bailar al ritmo del zydeco y enseñar a los adolescentes y niños, todo en un ambiente muy familiar. A la mañana siguiente viajamos en carretera a la casa de la famosa salsa Tabasco, original del estado de Louisiana y no del estado de Tabasco, México, como muchos podrían imaginar. Por si fuera poco nos enteramos que es la segunda marca más reconocida en todo el mundo, después de Coca-Cola. Ahí aprendimos sobre la historia de esta etiqueta, sus operaciones, recetas y todo el mundo que la envuelve y rodea.


Más tarde, nos dirigimos a nuestra próxima parada: Atchafalaya, una combinación de ciénaga y río de grandes dimensiones donde los amantes de la naturaleza y los buscadores de aventuras querrían experimentar; es un parque ecológico convertido en reserva que integra la ecología y la vida salvaje. Su misión, es la de conservar y restaurar la unidad natural de más de un millón de acres a los costados de un río pantanoso que cruza el estado, así como crear una identidad entre los lugareños.
Nuestro viaje en lancha de dos horas fue guiada por Gene Seneca, un fotógrafo lugareño y experto en la zona que nos dio un tour por estas aguas misteriosas y nos llevó a ver cocodrilos, que más tarde comeríamos en el restaurante Crawfish Town/Henderson.
De ahí partimos a Nottoway Plantation, una hacienda de caña de azúcar del año de 1859 convertida en un lujoso hotel boutique. Esta joya arquitectónica construida por un rico hacendero es la más grande mansión del sur de Estados Unidos, y se conserva casi aún intacta después de la guerra civil. Fue restaurada recientemente y convertida en un hotel de lujo, donde los huéspedes pueden pasear por los jardines de la plantación, visitar la mansión (ahora museo) y deleitarse con una cena gastronómica a cargo del chef ejecutivo David Reyes, originario de México y radicado en Louisiana, quien hace un rescate gastronómico de la zona incluyendo y dándole su toque personal.
Esta mansión está justo en el curso del río Mississippi, donde se encontraba la más grande concentración de millonarios de Estados Unidos a finales del siglo XIX. Aún se pueden apreciar los rastros de esa riqueza en la Gran Camino del Río (Great River Road), donde las mansiones en plantaciones preguerra gozan de una inusual arquitectura, muebles de época y antigüedades, además de entretenidas historias acerca de la vida en ese período de la historia de Louisiana.