En todo el mundo es conocida la zona de Burdeos por su gran abolengo vitivinícola, así como por sus elaboraciones que hoy en día, rebasan los estándares normales de calidad, por no decir también de precios. Al suroeste de Francia se encuentra esta región que refleja el verdadero espíritu rural, con más de 115 mil hectáreas cultivadas de uva y con producciones que han llegado a los 800 millones de botellas. Y aunque no todas tienen la calidad espectacular de los grandes Cru, hay exponentes que verdaderamente sorprenden.
De hecho, en Burdeos surgió una de las palabras más utilizadas en el mundo de los vinos: Château. Ésta, hace referencia a los castillos que eran edificios con almenas y torres, escasos en la región, por lo que la palabra se aplicó a las fincas dedicadas al cultivo de la vid en extensiones grandes y pequeñas. La cuestión, es que muchas veces los terrenos no estaban unidos y se encontraban en diferentes zonas; de ahí surgió la palabra Cru, que es la idea de tener un pago de origen, en el cual las características de las uvas son diferentes a los de cultivos aledaños, siendo muchos de ellos muy cotizados.
Burdeos fue una de las primeras zonas que clasificó sus vinos, ya que desde 1855 existe una clasificación por calidad, en donde posicionan como Primer Crus a los 5 grandes: Latour, Margaux, Haut Brion, Lafite Rothschild y, posteriormente, a Mouton Rothschild. Después sigue una clasificación de segundos, terceros, cuartos y quintos Crus, todos ellos de muy buena calidad.
Posteriormente, la clasificación incluye a los Primer Crus Classé, que son los segundos vinos de las bodegas clasificadas anteriormente, los cuales tienen una excelente relación calidad-precio. Finalmente, existe una clasificación que se generó cerca de los años 60, llamada Crus Bourgeois, que abarca vinos que en muchos casos tienen muy buena calidad.
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Seguida de ella, vienen los vinos genéricos de Burdeos que son los de mayor volumen y que en muchos casos presentan menor calidad. En Burdeos existen zonas importantes de cultivo a las orillas del río Gironda y de sus afluentes el Dordoña y Garona. El Dordoña en su recorrido por el noreste, pasa cerca de zonas como St. Emilion o Pomerol, mientras que el Garona se interna en zonas como Sauternes y Barsac, pasando por la ciudad de Burdeos para desembocar en el Gironda, el cual baña las orillas de la famosa zona de Medoc.
La calidad de los vinos de Burdeos es mítica. Ya desde hace siglos eran apreciados por los grandes consumidores, pero, ¿de dónde se obtiene tal calidad?
Uno de los principales factores es el suelo, el cuál está compuesto de gravas, con arena y arcilla que conforman una estructura perfecta para dar pocos nutrientes a la planta, limitando el rendimiento y aumentando la calidad, así como la gran permeabilidad del suelo, evitando anegaciones por las constantes lluvias generadas por los bosques de las Landas al suroeste.
Como se darán cuenta hemos hablado de suelos ideales, cepas de vid de gran evolución y adaptación, y faltaría agregar el trabajo apasionado de los hombres que cuidan diariamente la evolución de las uvas, para obtener una fruta perfecta que logra durar más de treinta años en una botella. Por ello, Burdeos sigue y seguirá ostentando el primer lugar en calidad de vinos en el mundo, con todo y la gran competencia que tenemos hoy en día.
Para adentrarse al mundo de los vinos de Burdeos, vale la pena empezar con buenos vinos pero de precios no tan exorbitantes, de los cuales aquí hay algunos exponentes.
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